|
La Consellería de Educación prohíbe a una alumna cualquier uso del español en clase |
|
|
Vigo, 14.01.2009 Publicada en La Voz de Galicia, El correo, Libertad digital, Atlántico, La Región, La Opinión y otros
La Xunta contradice una resolución anterior de la Inspección Educativa y asume las tesis más radicales para imponer la inmersión lingüística
La Consellería de Educación acaba de rechazar expresamente una primera solicitud de las más de dos mil que a mediados del pasado octubre presentaron padres y madres gallegas en las oficinas de la Inspección Educativa de cinco ciudades, en una acción organizada y coordinada por Galicia Bilingüe, para que al menos se permitiera a sus hijos hablar en clase en castellano y utilizar el material didáctico y realizar pruebas y exámenes en este idioma.
La resolución de la Administración de Pérez Touriño, que asume de esta forma las tesis más radicales para imponer la inmersión lingüística, se refiere a la petición del padre de una alumna de un instituto de Culleredo y contradice una resolución anterior de la Inspección Educativa sobre dos estudiantes de Pontedeume, además de no hacer referencia prácticamente ni responder a casi ninguno de los sólidos argumentos a favor de la libertad de elección de lengua en la enseñanza que sustentaba la petición promovida por Galicia Bilingüe.
La Consellería, para defender su postura, se aferra al polémico decreto 124/2007 que regula el gallego en la Educación y aduce que establece expresamente las materias que serán impartidas en ese idioma, lo que se tradujo en la práctica desaparición del castellano de la docencia en los centros escolares pues, al margen de Lengua Española, no se utiliza en ninguna otra asignatura troncal. Además, la Xunta cita el artículo que indica que en las clases impartidas en gallego el alumnado usará esta lengua, con carácter general, en las manifestaciones oral y escrita, y afirma que este texto debe ser interpretado de manera sistemática.
Precisamente, Galicia Bilingüe hacía también referencia a este artículo para sustentar su postura, pues la Administración no aclara en qué supuestos o hasta dónde abarca la cláusula de excepcionalidad que supone utilizar la expresión “con carácter general”.
Pero los más de dos mil padres y madres apelaron, además de al propio Decreto, al Estatuto de Autonomía, a un dictamen del Consello Consultivo de Galicia o a la doctrina fijada por el Tribunal Constitucional para defender el derecho de elección del idioma de estudio por parte de los alumnos, excepto para las clases y actividades relacionadas con una determinada lengua, como Inglés, Lengua Gallega o Lengua Castellana. La Consellería no hace mención a ninguno de estos argumentos y da cobertura a una clara discriminación, pues resulta obvio que un escolar gallegohablante tendrá una clara ventaja sobre otro castellanohablante.
Galicia Bilingüe sostiene además que si los alumnos incumplieran esta nueva resolución de la Administración de Pérez Touriño, no existe ningún tipo de sanción prevista para ellos. En este sentido, la asociación se pregunta en qué conducta sancionable del Decreto de Derechos y Deberes de los Alumnos se va a encuadrar el hecho de que se emplee una lengua oficial en una actividad académica.
Finalmente, la entidad quiere animar a los padres y estudiantes a continuar empleando sin restricción su idioma de preferencia en la actividad escolar, y a exigir que se respete su derecho a ser calificados con independencia del uso de una u otra lengua oficial.
|